domingo 8 de noviembre de 2009

Entrevista Javier Otaola Noviembre 2009



JAVIER OTAOLA
Novelista y Síndico del ayuntamiento de Vitoria"Internet es una red muy masónica" EL PAIS

TXEMA G. CRESPO - Vitoria - 07/11/2009

Javier Otaola está abierto a una conversación versátil. Novelista, síndico del Ayuntamiento de Vitoria, no se olvida, por supuesto, de la masonería.
Pregunta. Parece que ha encontrado un personaje fuerte en Felicidad Olaizola para protagonizar sus novelas, hasta el punto de que le ha abierto un blog (felicidadolaizola.com).
Respuesta. Desde el primer momento, tenía claro que apostaba por el desarrollo de mis novelas en el País Vasco y alrededor de casos que llevase la unidad de investigación de la Ertzaintza. Me gustan las novelas de procedimiento, analizar cómo funcionan las policías modernas y cómo resuelven los delitos con la diversidad de métodos que tienen a su alcance, al estilo de la serie televisiva CSI. Lo de Felicidad Olaizola ha venido después y ha impuesto su carácter.
P. Es un personaje muy marcado: 38 años, huérfana, políglota, muy atractiva, divorciada de un compañero, lesbiana, activista política en su juventud...
R. Tanto los comentarios que me han llegado de la Ertzaintza como de lesbianas me han animado a mantenerla al frente de mis novelas. Incluso una crítica norteamericana, Jackie Collins, ha publicado un artículo sobre la primera novela y me comentó que el personaje era muy creíble. "¿Cómo un autor maduro y heterosexual ha conseguido este personaje?", me pregunto. La imaginación no tiene fronteras, le respondí.
P. ¿De dónde vienen sus conocimientos de los métodos de la Ertzaintza?
R. Estoy documentado en los procedimientos policiales, los relacionados con el derecho penal, como licenciado en Derecho que soy. Pero, sobre todo, tengo cierta familiaridad con los métodos por mi vinculación con la Ertzaintza, ya que fui profesor de Derecho Constitucional en la primera promoción. Le di clases, por cierto, a De Juana Chaos, con poco aprovechamiento por su parte, hay que decirlo.
P. ¿Qué tal era como alumno?
R. No era un hombre muy simpático y menos hablando de Derecho Constitucional.
P. En su novela aparece el Opus Dei, también la masonería, ¿Qué tienen estas organizaciones para haber tomado tal protagonismo en la novelística de estos últimos años?
R. El misterio es el que nosotros nos fabricamos. La literatura se interesa por las cuestiones peculiares, por aquellos mundos exóticos, que tantas veces están al lado nuestro. En este sentido, el Opus Dei cumple las premisas citadas.
P. ¿Qué opina del uso que hace Dan Brown de la masonería?
R. No me parece mal y creo que no sale mal parada. Me parece hasta cierto punto lógico que tenga interés por ese mundo, que tiene unas virtudes literarias indudables. La masonería es muy propicia para las fantasías de Dan Brown. Lo que sí me sorprende es esa obsesión en que la masonería conoce algún secreto importante. A todos nos gustaría que este mundo tan caótico tuviera una lógica última y alguien manejara ese secreto. Pero me temo que la realidad es bastante más complicada.
P. ¿Cuál es la capacidad de influencia de la masonería?
R. La misma que puedan tener el Rotary Club o la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, depende del número y la calidad de sus miembros [en cada país]. Sí es verdad que la masonería mantiene cierta unidad de pensamiento, que no de ideología. Abarca todo el arco político, desde la extrema derecha a la izquierda revolucionaria. [Habría que precisar que esta referencia a los extremos políticos tenía más bien un sentido histórico y era una manera de marcar la máxima dispersión ideológica que se ha dado en el devenir histórico de la masonería, que desde luego en su main stream huye de todos los extremos ] Los masones en España viven bastante plácidamente y hacen sus actividades en el ámbito privado.
P. ¿Y cuáles son esas actividades? Se lo pregunto para desmitificar un poco a Dan Brown.
R. Nos reunimos una vez al mes. De una manera solemne, se desarrolla un ritual en el que se realiza un trabajo de reflexión de tipo existencial. En realidad, es una especie como de terapia de grupo, como digo de broma, una reunión de Alcóholicos Anónimos, pero sin alcohol; un encuentro en el que vamos poco a poco construyendo nuestra personalidad.
P. ¿Cuántos masones hay en el País Vasco?
R. Unos 150 sumando las logias de todas las obediencias. Sin contar con los simpatizantes que llegan por Internet, un sistema que nos ha venido muy bien, porque la masonería trabaja en red. En efecto, Internet es una red muy masónica.

Perfil
Javier Otaola (Bilbao, 1956) presenta mañana en Vitoria su segunda novela, "As de espadas", que vuelve a protagonizar la suboficial de la Ertzaintza, Felicidad Olaizola, la heroína de su anterior obra, "Brocheta de carne". En esta ocasión, Olaizola se enfrenta a la extraña muerte de un potentado en una casa de retiro del Opus Dei. Otaola, abogado del Gobierno vasco en excedencia, ejerce como síndico (defensor del vecino) de Vitoria y mantiene su actividad como reconocido masón (llegó a ser Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica Española).

martes 3 de noviembre de 2009

La posición de la Iglesia Católico-Romana respecto de la masonería


Laicos [de Paraguay] dicen que masones no deben recibir comunión


Fuente




El Consejo Nacional de Laicos[de Paraguay] difundió una reflexión que recuerda que “los fieles que se inscriben en asociaciones masónicas están en estado de pecado grave y no pueden recibir la santa comunión”.
El documento dice que viendo la creciente propagación de la masonería en la sociedad actual, la postura oficial de la Iglesia Católica expresada por la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe de fecha 26 de noviembre de 1983 es la siguiente: Se ha cuestionado si ha habido algún cambio en la decisión de la Iglesia respecto a las asociaciones masónicas ya que el Código de Ley Canónica, a diferencia del anterior, no las menciona expresamente. Esta sagrada congregación está en posición de responder que esta circunstancia se debe al criterio editorial que se siguió también en el caso de otras asociaciones que tampoco se mencionaron en cuanto que están contenidas en categorías más amplias.
Resalta que el juicio negativo de la Iglesia sobre las asociaciones masónicas se mantiene sin cambios ya que sus principios siempre se han considerado irreconciliables con la doctrina de la Iglesia y por lo tanto se continúa prohibiendo ser miembro de ellas. “Los fieles que se inscriben en asociaciones masónicas están en estado de pecado grave y no pueden recibir la Santa Comunión. No está en la competencia de las autoridades eclesiales locales el impartir un juicio sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas que implicase una derogación de lo que se ha decidido arriba, y esto en línea con la declaración de esta sagrada congregación promulgada el 17 de febrero de 1981 (1).
Varios pontífices han escrito documentos condenando a la masonería como: Clemente XII, Benedicto XIV, Pio VII, León XII, Pio VIII, Gregorio XVI, Pio IX, León XIII, este último ha dado la reflexión más amplia sobre la masonería en su encíclica Humanum Genus. Afirma que como Laicos comprometidos deben advertir a los hermanos que hoy día se han involucrado en las logias masónicas, atraídos por su poderosa red de contactos e influencias, que la justicia divina tarda, a veces, pero siempre llega. “La Iglesia con estas advertencias expresa su amor, queriendo rescatar a sus hijos de la mentira hacia la verdad. La verdad siempre sale a la luz, por eso estamos seguros que el secretismo que maneja muy bien la masonería tendrá que ser conocido por todo ciudadano que ama a Dios y a su patria”, culmina el documento.2 de Noviembre de 2009 21:27
[Comentario personal sobre la declaración del Consejo Nacional de Laicos.]
Me parece juicio temerario, osadía solemne propia de otros tiempos oscuros o mala fe -impropia de personas de fe- esa declaración en la que se suponen espurios intereses en aquellos que se acercan a las logias masónicas, como si la sociabilidad masónica hecha de respeto mutuo, reflexión compartida y curiosidad intelectual no tuviera capacidad de atraer legítimamente a muchos o como si otras asociaciones o la propia iglesia católico-romana no tuviera una importante red de contactos e influencias capaces de atraer a tantos interesadamente; por otro lado es insidiosa la existencia de no sé qué secreto masónico que fuera impeditivo para el amor a Dios y a la Patria como si para amar a Dios y a la Patria hiciera falta una venia del Consejo Nacional de Laicos o de quien sea.
La masonería que yo conozco -Gran Logia Simbólica Española, CLIPSAS...-por su parte respetuosa de la libertad de conciencia de hombres y mujeres a la altura de este tiempo no establece a priori ninguna incompatibilidad que limite a nadie en la búsqueda de la verdad y proclama su compromiso con la libertad de conciencia de todos y todas, católicos y protestantes, islamistas y judíos, creyentes e increyentes sin otro límite que la legalidad constitucional de nuestra Patria y aquellos principios éticos universales recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y deja a cada uno formarse su propio juicio, conocer las propuestas de las diferentes Iglesias, asociaciones, escuelas filosóficas o grupos de pensamiento, no limita la capacidad de elección de sus miembros a los que muy al contrario les anima a buscar la verdad allá donde crean que la pueden encontar, mostrando de antemano respeto por su libertad, al mismo tiempo está abierta a la búsqueda personal de aquellos y aquellas que se acercan a a las logias con el deseo de conocer personalmente la realidad de la iniciación masónica, y juzgar por sí mismos, de modo que sea cada uno, hombre o mujer, mayor de edad, mediante el libre examen quien decida lo que es o no compatible con su conciencia, lo que enriquece sus convicciones y le abre al conocimiento de otras perspectivas de vida, siempre que lo haga con conciencia clara de que la sociabilidad masónica no exige renunciar a las propias ideas, pero sí respetar la buena fe de los demás que pueden sostener ideas diferentes y aún contradictorias con las nuestras.
Esta es la diferencia.

lunes 2 de noviembre de 2009

Javier Otaola.- Razón y Sentido. La metáfora masónica

viernes 30 de octubre de 2009

Jordi Farrerons, SGM de la Gran Logia Simbólica Española


miércoles 28 de octubre de 2009

La respuesta de los masones y el efecto Dan Brown


La respuesta de los masones
'El símbolo perdido', de Dan Brown, un thriller esotérico sobre la masonería que ha desatado el interés por esta asociación, se publica hoy en España
29.10.09 -
JULIO ARRIETA
para seguir

Papeles de Masonería


El Centro Ibérico de Estudios Masónicos (CIEM) ha publicado recientemente el número 3 de "Papeles de Masonería". Esta nueva publicación dedicada al exilio masónico, contando con destacadas plumas de la Masonería y del estudio de esta.

Con el siguiente sumario:

- Alain Pozarnik “La práctica masónica, una vía para salir del exilio”

- Adrián Mac Liman “El exilio masónico español”

- António Lopes “La masonería portuguesa en años de dictadura”

- León Zeldis “La Gran Logia Simbólica de Alemania en el exilio”

- Natalie Bayer “La accidentada historia de la masonería rusa”

- H. Nestorescu-Bulcesti “La masonería rumana en la posguerra”

- Ramón Canifrú “El Gran Oriente Latino-Americano”

- Ricardo Serna “La sombra de la Iglesia es alargada”

Para adquirir un ejemplar pinchar aquí. http://www.cienmas.org/pages/37alhome.html

lunes 26 de octubre de 2009

De Andrés Ortiz-Osés.- Heidegger y el ser-sentido. Deusto. 2009



(enviado babelia, 21.10.09, mainz) Andrés Ortiz-Osés, Heidegger y el ser-sentido, Universidad de Deusto, Bilbao 2009, 179 págs, 19 euros



El sentido del ser o el ser como sentido es una cuestión crucial en Heidegger, que camufla la del sentido de la vida (su búsqueda del Dios perdido, en palabras de Gadamer.) Como el ser lo es todo: fundamento y abismo, ajuste y desajuste, trascendencia e inmanencia, amor y muerte (y la nada pertenece al ser mismo), no queda más que buscar el sentido de la existencia humana en esas contradicciones. De eso trata este libro.


La hermenéutica del sentido, que viene desarrollando Andrés Ortiz-Osés desde hace años (no en lo que se dice materialmente, sino en lo que se quiere decir simbólicamente, está el sentido), es el mejor método para desentrincar, leyendo entre líneas, la mitología o la gnosis en que envuelve Heidegger esta cuestión. Mitología que va desde una infladura existencial del Hombre, que desembocará en perfil nacionalsocialista; pasando por la mística del Ser oscuro, sombra de Dios; hasta un Lenguaje salvador, transversal a ser y hombre, que media el diálogo y el parlamento democrático, dice Ortiz-Osés. Creo que nadie excepto él habla de este tercer y último Heidegger, el de De camino al lenguaje, 1959; es interesante ver cómo discute con Vattimo al respecto.
Gianni Vattimo, precisamente, es el promotor de este libro, a quien se debe la iniciativa de recoger en él los trabajos dispersos de su autor sobre Heidegger. El Prof. Andrés Ortiz-Osés comenzó su andadura filosófica con Heidegger (poco después con C.G.Jung) y quiere acabarla simbólicamente con él, aunque de hecho no lo haga. Sería pena que uno de los filósofos más originales e interesantes de este país nos privara de la gracia intelectual, saber e inteligencia que manifiesta una vez más en este libro, “bello y muy accesible”, dice Jean Grondin de él, añadiendo, entre otras cosas: “Bien creo que voy a adoptar en adelante su fórmula: ‘el ser que puede ser comprendido es sentido’. ¡Simplemente genial!” Efectivamente.Isidoro Reguera
* * *

(para anthropos, por iniciativa de AOO)

Gnosis heideggeriana



Andrés Ortiz-Osés, Heidegger y el ser-sentido, Universidad de Deusto, Bilbao 2009, 179 págs, 19 euros. Quienes no entiendan al Prof. Andrés Ortiz-Osés, uno de nuestros poquísimos filósofos originales e interesantes, es porque saben poco y piensan despacio; o porque están llenos de prejuicios y faltos de gracia. Justo lo contrario de la agudeza, rapidez, inteligencia, libertad y saber del ánimo ortiz-osesiano. Sí lo entiende y lo aprecia, por ejemplo, Gianni Vattimo, promotor de este libro, a quien se debe la iniciativa de recoger en él los trabajos dispersos de AOO sobre Heidegger. AOO comenzó su andadura filosófica con Heidegger (pasada por C.G.Jung) y quiere acabarla, aunque de hecho no la acabe, con él.
El libro gira en torno a la cuestión crucial del sentido del ser y del ser como sentido, en su radical sentido de sentido de la existencia. “El ser es la trascendencia. Heidegger pierde a Dios y lo busca toda su vida” (Gadamer). Heidegger plantea resueltamente esa cuestión -más acuciante si cabe para él, en esos términos y tras esa pérdida melancólica, sin el requerido trabajo de duelo-, aunque camuflándola “bajo la jerga sutil de un lenguaje complicado”. Un lenguaje complicado porque, a pesar de él mismo y de su escolástica, envuelve y es envuelto por toda una mitología, o gnosis.
La viejecita que lo visitaba en la cabaña de Todtnauberg decía de él: un filósofo intrigante que se pasa la vida raptado por el duende del ser, recuerda AOO. De la sacristía a la cabaña corrió su vida, no hay mucha diferencia, ambas huelen a vela, espacio oscuro, sotana. O de novicio jesuita en Feldkirch, a pastor del ser en Freiburg. Filósofo sacerdotal siempre, que en 1936, hablando del gran acontecimiento del ser que inaugura todo (dioses y hombres, realidad e irrealidad, entes y nada), escribe: “Esta es una instrucción para los pocos, para los insólitos: para los creyentes en la verdad (y no en lo meramente verdadero): para los futuros que se acercan al ser salvador del ente”. No es extraño que diga esto, porque el ser (su Sein) es el fundamento y el abismo, el ajuste y desajuste, concierto y desconcierto, junción y disyunción, sentido y contrasentido, amor y muerte: incluso la nada pertenece al ser mismo.
Ya le decía Cassirer en Davos, 1929, que se abriera del tiempo al espacio, como interpreta AOO, del Dasein como existencia temporal, al Sein como ser espacial: confinado en la finitud radical, mortal, había de salir al espacio simbólico infinito, o al menos indefinido, hasta la síntesis final del lenguaje como configuración del tiempo (fluente) en el espacio (simbólico), como un espacio definitivo de acogida hogareña del ser-ahí-perdido-en-el-tiempo. Y eso hizo, más o menos, entreverado todo de oscuridad sacra, santa, numinosa COMO LA LLAMÓ R. OTTO).
Seguramente exagera Mario Bunge al considerar que conceptos de Heidegger como el de ser no dicen nada de nada, y que sus escritos, en general, son propios de un esquizofrénico. Exagera porque no quiere darse cuenta, por sus propios prejuicios, de que ese absurdo y disociación psíquico-lingüísticos son debidos a otra cosa que a un talante psicológicamente obtuso y materialmente aprovechado, que seguramente también tuvo. Una hermenéutica del sentido como la de AOO le explicaría el caos heideggeriano. Detrás de la filosofía de escaparate de Heidegger hay toda una mitología del ser, como maquinaria de crear símbolos y valores, que son los que dan cuerpo a su filosofía. Un escenario mitológico de símbolos y valores que él achaca a filosofías que rechaza, pero a las que debe más de lo que quisiera, aunque nada más sea a contrario: vitalismo, neokantismo, existencialismo.

Esa mitología va desde la infladura existencial del Hombre, infladura en la que llega hasta un perfil nacionalsocialista, pasando por la mística del Ser oscuro, sombra de Dios, hasta un Lenguaje salvador, transversal a ser y hombre, que media el diálogo y el parlamento democrático, dice AOO, pensando también, más bien casi, en Gadamer. Un Heidegger totalitario, sacerdotal y democrático, respectivamente, todo ello siempre con medida y entre comillas. Siempre mítico: Hombre, Ser y Lenguaje con mayúsculas (super-hombre, super-ser, super-lenguaje). Una aburrida y angustiada existencia para la muerte; la verdad que verdadea, esquiva, desvelándo-velándo-se o viceversa (aquélla cuya huella descubrió, por fin, en LA ISLA GRIEGA DE Delos); y el lenguaje, hogar de recogida de ambos monstruos. De este tercer, y último, Heidegger, el de Unterwegs zur Sprache, 1959, creo que nadie habla excepto AOO; es interesante ver en el libro cómo discute con Vattimo al respecto.
Es un difícil contrincante AOO, porque es muy rápido y sabe mucho, pero porque cuenta, además, con un instrumental propio, suyo propio, de interpretación y diálogo: una refinada modalidad de ironía, que hace que recuerde a Sócrates, y que derrocha en este libro, que, porque no en vano recoge casi 25 años de andadura intelectual del autor, muestra mejor su talante, también en este aspecto. Sí, la hermenéutica de AOO es pura ironía. Ironía en estado puro, ironía pura kierkegaardiana, es decir, socrática (y si me apuran, romántica asimismo) (en un caso y otro siempre ha sido distintivo de genialidad O INGENIOSIDAD, sabiduría e inteligencia).

No lo que dices (inmediatamente), sino lo que no dices (inmediatamente), importa; o no lo que dices, sino lo que quieres decir, seguramente sin saberlo; no lo que dices tiene sentido, sino el sentido de lo que dices; el ser no es lenguaje sino sentido, porque el lenguaje no significa, sino se usa (en un marco de mitos, valores y símbolos de una forma de vida e imagen del mundo ejercitadas); no lo que se dice LITERALMENTE, sino lo que se quiere decir simbólicamente, aunque uno mismo no sea consciente; no el significado objetual sino el sentido simbólico o el uso real que haces de las palabras (que has aprendido reflejamente en un contexto dado). Es decir: no dices lo que dices, sino lo que no dices pero dices AFECTIVA O EXPRESIVAMENTE. ¿Y qué es, entonces, lo dicho? ¿Y la realidad de lo dicho? ALGO SURREAL.
¿Quieren más ironía? Éste es, llevado a su extremo elucidante, el serio corazón de la hermenéutica del sentido de AOO,CON SU TOQUE SURREALISTA, frente a la hermenéutica del lenguaje al uso: una hermenéutica crítico-irónica refinada (uso simbólico del lenguaje), frente a una iluso-entusiasta ingenua (el lenguaje casa del ser). Seguro que por algo así le ha escrito Jean Grondin a AOO, refiriéndose a este libro y al rastreo que lleva a cabo de la mitología y gnosis heideggerianas, agazapadas en el planteamiento del problema del ser, o del sentido, de la existencia: Avec votre herméneutique, vous êtes évidemment celui qui est le mieux placé pour savoir lire entre les lignes. Efectivamente. Quienes no entienden a AOO es porque no quieren, o por lo que decíamos al principio, no será, desde luego, porque no hable claro; la claridad es uno de los méritos de este libro. [Y recuerden lo de Wittgenstein, que aplicado a casos como el de Heidegger (ejemplo modélico para el vienés del humanamente comprensible “arremeter” contra los límites del lenguaje y de los chichones filosóficos que provoca, ¡síntoma A PESAR DE TODO de que “filosofamos”!) tiene gracia: lo que se puede decir se puede decir claramente, y lo que no... (no vale MUCHO decirlo porque nada dice O BIEN SE DESDICE, o porque no se puede decir y además es imposible, como quieran).] La claridad... ¡y la belleza! Ambas emocionan a Grondin, como al autor de estas líneas: C'est avec beaucoup d'émotion que j'ai lu votre beau et très accessible livre sur Heidegger et la question du sens de l'existence. Que añade: Je pense bien que je vais adopter dorénavant votre formule: "L'être qui peut être compris est sens". Tout simplement génial!” EFECTIVAMENTE.
Isidoro Reguera